Una mujer provinciana
Por aquellas felices circunstancias que ofrece la vida, en 1925, el Dr. Antenor Guerra García, joven abogado, fue nombrado como Agente Fiscal de Chota, estableciéndose en esta ciudad, luego de su matrimonio con doña Avelina Cueva Sousa. Es precisamente en esta provincia de la sierra centro de Cajamarca donde nace, de este matrimonio, en mayo de 1926, la pequeña Teresa Guerra García Cueva, pasando sus primeros años de infancia para posteriormente la familia trasladarse a San Pedro de LLoc, donde estudia la primaria.
Contrajo matrimonio con el doctor Virgilio Rodríguez Nache, quien fuera director de la Escuela Superior de Arte Dramático de Trujillo, que luego tomó su nombre, con quien tuvo cinco hijos: Virgilio, Rodrigo, Carmiña, Ricardo y Luchy.
Su multifacética formación profesional
Por circunstancias laborales, la familia retorna años después a radicar a Cajamarca. Culminados sus estudios secundarios, a la usanza de aquellas épocas, se mudó a Trujillo, a fin de seguir estudios superiores en la Universidad de Trujillo en educación, derecho y también periodismo; alternando en las aulas universitarias y el movimiento estudiantil con destacados estudiantes que posteriormente serían vivibles figuras en la política nacional y mundo empresarial como Luis Felipe de la Puente Uceda, Carlos Delgado Olivera y el posteriormente magnate de la pesca peruana Luis Banquero Rossi.
Una trascendente obra
En el trajinar profesional se convirtió en una destacada educadora y distinguida abogada, defensora de causas justas y reivindicaciones de los derechos de los docentes impulsando y promoviendo activamente las plataformas de lucha de sus agremiaciones sindicales. Fue gran impulsora del Teatro Universitario de la UNT y del Club de Teatro. Con este tipo de inquietudes culturales y sensibilidad social promovió la fundación de la Asociación de Artistas Aficionados AAA (1943) y el Club Colonial en Cajamarca (1945) impulsando la creación del periódico universitario “El Cumbe” en la ciudad de Trujillo en 1948. En Cajamarca también promovió la creación del periódico “La Hora” (1952) conjuntamente con Manuel Pereyra Chávez en la redacción.
Justamente en el campo cultural fue fundadora de la Asociación de Escritoras Norteñas ADEN (1993) con filiales en los departamentos norteños, promoviendo y realizando importantes congresos de escritoras de esta parte del país.
Desarrolló un esforzado trabajo cultural en Trujillo en lo relacionado al impulso de permanentes exposiciones pictóricas, promocionando a sus cultores y haciéndolos conocer en el ámbito nacional e internacional; fomentando asimismo la publicación de obras literarias de las integrantes de la Asociación de Escritoras del Norte. Desde esta agrupación fue una incansable promotora de concursos de Poesía, Cuento, Narrativa, Periodismo y Ensayo, en diversos campos de las esferas culturales, con la activa participación de mujeres.
Dentro de su producción en el campo literario publicó las antologías siguientes: Intelectuales Norteñas del Siglo XX (1995) Laude Madre (1997) y Parva al Viento (2004). El pasado año, en el marco del desarrollo la IV Feria del Libro-Cajamarca-2019, fue presentado su libro “Rutas de mi destino”, compuesto de 307 páginas y un anexo con hermosas ilustraciones sobre el ciclo vital y profesional de la autora.
Su especial trabajo le valió ser reconocida con Diploma y Medalla de Oro por sus cincuenta años de ejercicio profesional por el Colegio de Abogados de la Libertad. También por su aporte al desarrollo cultural recibió Diploma y Medalla de Oro, en tres oportunidades, de parte de la Municipalidad Provincial de Trujillo.
Qué duda cabe, Teresa Guerra García Cueva, fue y lo será una ilustre mujer cajamarquina que ha dejado honda huella en el norte de nuestro país. ¡Descansa en Paz!
(foto La Industria)
- Hugo REYNA GOICOCHEA



