Pero el binomio aludido (para entrar en materia), está referido a la Inmunidad, sí claro, pero a la Inmunidad Parlamentaria que los “otorongos” buscan revivir en nuestro parlamento, pretendiendo modificar una vez más nuestra Carta Magna de 1993. O sea, ya los futuros senadores y diputados (en razón de la restitución de las dos cámaras), se adelantan con tiempo a los hechos dolosos que podrían cometer, en cuanto ejerzan sus funciones como padres de la patria, a partir del año que viene.
Y claro esta” inmunidad” (granjería estúpida ésta), vendría a significar “impunidad” o blindaje por los cuatro costados, a sus hechos delictivos que desde que tenemos uso de razón, existen de manera muy grosera y con total falta de respeto a nosotros, los sufridos electores. Este puede ser el escenario en perspectiva, tras la aprobación de un dictamen de la Comisión de Constitución, para que luego el pleno del Congreso, vote si se restablece o no, la mencionada figura parlamentaria.
Otro escenario puede proyectarse del binomio inmunes-impunes. Podría incluirse a los gobernadores regionales, y a sus consejeros; a los alcaldes provinciales, y a sus regidores; a los alcaldes distritales y regidores. Y a todo cuanto mortal salga elegido por voto popular. O sea, que la prospectiva de corto plazo, podría traer escenas casi fantasmagóricas, que para que les cuento. La dupla inmunes-impunes, se presentaría como una pesadilla (tipo cáncer en su fase de metástasis)
Los hechos de ripley, trasladémoslos al Ministerio Público (sólo para ejercitar una hipótesis sombría). La señora presidenta se ausenta (para estar en aquello del papa León XIV), y zass , con una agilidad muy poco usual, la fiscal de la nación ataca y presenta cinco denuncias constitucionales en su contra. Dina ni bien regresa denuncia a la fiscal que lo investiga, apuntando a separarla de su cargo. “La fiscal Delia Espinoza podría ser inhabilitada”, señaló recientemente Juan Portugal abogado de la Boluarte.
Sin duda asistimos al peor momento de los defensores de la legalidad en el país. Y por supuesto que en el candelero figuran los inefables Vela Barba y Juan Domingo Pérez, abanderados de la investigación de Odebrecht, empresa que sigue contratando con el estado peruano, sin pisca de sanción ni nada que se le parezca.
Otro sí digo. Los fiscales denuncian y los jueces sueltan a los delincuentes y corruptos, al propio estilo cinematográfico de un juego de roles. Y lo cometido por el juez no se investiga o se quedará impune este tremendo favor al malandro. Deseo, antes de finalizar el primer acto de un drama que no está muy lejos de ser real, acudir a las consecuencias de la presencia del fenómeno inmunes vs impunes. Se trata del descontento popular que este fenómeno ocasionaría en el votante joven y en edad aun para sufragar, y lo expresaría no acudiendo masivamente a los próximos procesos eleccionarios 2026. La anarquía total. El desgobierno total. La democracia en caída libre. El despeñadero sinónimo de caos. Es que dice el viejo y conocido refrán: “Cuando los elefantes pelean, es la yerba la que sufre”



