La presencia Marista
Tal como se recuerda en los anales históricos de los hermanos Maristas en Cajamarca, fueron los hermanos Jorge Denegri, Tomás García y Manuel Vignale, quienes arribaron a nuestra ciudad a inicios de 1953, con el firme propósito de fundar el Colegio Cristo Rey.
Es a través de la creación del Colegio “Cristo Rey”, inicialmente con primaria y luego con la secundaria, que los Maristas inician su gran labor educativa y de formación cristiana católica, para luego tomar la gestión de la formación de docentes en lo que fue la Escuela Normal Superior; así como de la denominada Escuela de “Aplicación” de nivel primario, que se separa de la secundaria, en la década de los años sesenta.
A partir de aquellos años, la historia es conocida, muchas generaciones de jóvenes egresaron de las aulas secundarias de este colegio para continuar sus estudios en diversas universidades e instituciones superiores y también de la Escuela Normal, en la que se formaron prestigiosos docentes, siempre en el marco de las enseñanzas de la religión Católica y bajo la protección de nuestra Santísima Virgen María.
Inolvidables hermanos
Sin lugar a dudas, muchos exalumnos de la ex Aplicación, Cristo Rey y de la Ex Escuela Normal Superior recordarán con mucho cariño el notable trabajo y dedicación de los hermanos maristas. Nos vienen a la memoria, no en estricto orden cronológico, que no es nuestra intención, los nombres de hermanos tales como: Miguel Carducci, Victorino Elorz Goicoechea, Justiniano Candotti, Sergio Astrua, Ignacio Grocín, Alfonso Sioloza, Elías Ramos, Eugenio María, Narciso (Chi Chi), Ruben Gavino, José Beltrán, Juan Molas, José Luis Ortega, Elías Ramos, Eugenio María, Jesús García, Juan Carlos Capurro, César Serna, Alonso Barsen García, Juan Carlos Seco del Pozo, José Pajares, Alfonso Beraun, José Luis Marcos Diez, y de manera particular el hermano Baltazar, con quien compartí momentos de trabajo en la asociación de padres de familia del colegio Cristo Rey.
Seguramente he obviado muchos nombres, no deliberadamente por supuesto, pero estoy seguro que quienes lean esta nota, volverán nuevamente a recrear en su memoria el nombre de aquellos hermanos maristas que fueron sus profesores y tutores y evocarán momentos inolvidables en los que estará presente, indudablemente, la figura del Hermano Patita.
Paolo Di Marzo Colabella “El hermano Patita”
De nacionalidad italiana, Paolo Di Marzo Colabella, se convirtió en uno de los hermanos maristas muy destacados en nuestro medio, así como uno de los mas populares y carismáticos por su inmenso amor y dedicación en promover la educación en la niñez y juventud cajamarquinas, en una época en la que también por el lado femenino se contaba con la presencia de la Congregación de las Hermanas Dominicas en los colegios Fátima y Santa Teresita.
Le correspondió tener a su cargo la dirección por muchos años de la escuela Aplicación del nivel primario, en la que fue figura ejemplar entre los cientos de niños que se formaron en sus aulas. Posteriormente también estuvo en la Escuela Normal, en otros colegios maristas del Perú y durante muchos años, y hasta poco tiempo en su querido Colegio Cristo Rey.
Hablar del hermano “Patita”, como siempre lo han considerado, es nombrar a uno de los mas emblemáticos Hermanos Maristas, alguna promoción lo llamó: “Patrimonio Marista”, dada su sencillez, sus grandes dotes amicales y de empatía con los estudiantes; así como de la comunidad cajamarquina en su conjunto. Todo su trabajo educativo y social lo volcó en el Perú y de manera particular en Cajamarca, es por ello que su partida, en estos momentos cruciales en el país y en el mundo nos deja muy consternados y tristes; pero a la vez, con especial gratitud para quien supo ganarse el cariño y aprecio de miles de estudiantes por sus sabias enseñanza y admirable ejemplo.
Seguramente el Divino Hacedor, lo ha requerido con urgencia, allá en su Divino Regazo, habiéndolo convocado este último fin de semana para que conforme su Séquito de Ángeles, que estamos seguros, velaran por nosotros en estos difíciles momentos de la pandemia del corona virus.
¡HERMANO PATITA: DESCANSA EN PAZ!




