Propuestas locales poco convincentes
Lo que nos dejó este período electoral, en su antesala, es no haber tenido claridad por parte de los candidatos respecto a la problemática actual que aqueja al municipio de Cajamarca, referido básicamente, al cierre de brechas de los servicios básicos, el equipamiento e infraestructura urbana; así como los aspectos relacionados con la seguridad ciudadana, regulación del transporte urbano y vialidad, comercio ambulatorio, mercados, vivienda y promoción de empleo, promoción del desarrollo rural, recojo y disposición final de la basura, planta de tratamiento de aguas servidas, entre los aspectos medulares; planteándose proyectos poco viables o de competencia de otros niveles de gobierno.
Es decir, se requiere planteamientos y proyectos viables, para cuatro años de gestión municipal, a fin de poder afrontar los grandes y graves problemas que nos aquejan como ciudad, capital departamental; lo cual indudablemente, requerirán de acciones inmediatas, reales, factibles y de emergencia.
Estamos en compás de espera, y luego de que se proclame oficialmente al nuevo alcalde provincial, es de esperar se planteen y difundan los aspectos medulares de sus Primeros Cien Días de Gobierno, como se viene estilando por tradición, lo cual se oriente a la solución de nuestros sentidos problemas o por lo menos, mitigar sus efectos negativos que tanto venimos sufriendo; caso contrario continuaremos con la mismo de lo mismo.
Calidad y gerencia de los servicios públicos
Sabido es que, la calidad de los servicios, corresponde al conjunto de características y propiedades del mismo, que le confieren capacidad para satisfacer convenientemente las necesidades explícitas o implícitas de los usuarios o ciudadanía.
Al respecto, se requiere crear una visión gerencial, integral y articulada de la acción municipal, que permita de manera planificada, orientar la propia gestión de los servicios municipales. En otras palabras: autoridad municipal con visión de futuro, para gobernar el municipio, y contar con un equipo técnico, capaz de gestionar integralmente la municipalidad, en el marco de criterios de eficiencia y eficacia, transparencia, honradez y compromiso de servicio social, tanto para el ámbito urbano como rural.
Los graves problemas que afronta la ciudad capital
Sabido es, y todos coinciden en un diagnóstico simplista, que nuestra ciudad, viene experimentando una alarmante deficiencia y déficit en la prestación de los principales servicios públicos locales, a que nos hemos referido en párrafos precedentes, que la población clama por su atención.
Estas deficiencias y grandes carencias, a consecuencia de ineficaces e ineficientes gestiones, son también producto, entre otros factores, fundamentalmente del vertiginoso crecimiento poblacional que viene rebasando, de manera significativa las posibilidades de atención, por parte del gobierno local, de los servicios básicos; lo cual genera un impacto negativamente en las condiciones de vida de quienes habitamos esta convulsionada y violenta ciudad y municipio cajamarquino.
La incapacidad de gestión permanente
Nos ha tocado, ser partícipes de gestiones municipales pasadas, libradas mayormente a la improvisación, espontaneidad y burocratismo, sin obras trascendentes o de significativo impacto en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población citadina y sus entornos rurales, salpicadas asimismo de escándalos internos y problemas de corrupción en el manejo de las obras y proyectos; paradójicamente, en circunstancias en las que han venido existiendo mayores recursos, provenientes, específicamente, del Canon Minero.
En este contexto, hemos asistido, en las últimas décadas, a ser mudos testigos, de gestiones ediles, carentes de criterio técnico y direccionalidad planificada, con ausencia alarmante de políticas de mejoramiento y mayor cobertura de los principales servicios públicos municipales, los mismos que han devenido en ineficientes y de pésima calidad, así como de exclusión para grandes sectores de población, que simplemente no son atendidos pese a sus clamorosos pedidos y tener la condición de contribuyentes de las arcas municipales.
Qué expectativas tiene la población
Indudablemente que son muchas y muy significativas, mas aún si en épocas electorales, se ofrece el “oro y el moro”. Sin duda alguna, a la próxima gestión municipal, le esperan grandes retos: revertir las demandas insatisfechas de una población urbana, cada vez más creciente servicios básicos: agua y desagüe, en calidad y cantidad suficientes; disponer de mercados zonales, mejoramiento integral de pistas y veredas; disposición de parques y jardines, disposición de áreas deportivas y recreacionales; infraestructura y conectividad a los atractivos turísticos; mejorar el ornato público; hacer eficiente el servicio de recolección de la basura y la disposición final de los residuos sólidos, una nueva planta de tratamiento de las aguas residuales; así como de promover y participar con decidida voluntad, en las acciones de seguridad ciudadana.
Se ha anunciado la inauguración de un moderno camal en Iscoconga para este fin de mes, de concretarse, por fin nos libraremos del foco infeccioso de contaminación ambiental del jirón Puno, en el corazón de la ciudad.
Principio de autoridad
Duro reto será también la regulación del caótico y endemoniado tráfico vehicular y el transporte público, el agigantado comercio ambulatorio, que ha convertido a la ciudad en una gran feria pueblerina, de carácter permanente. De igual manera, el control de edificaciones, la normalización de las habilitaciones urbanas, cuyo libertinaje y descontrol, amenazan a corto tiempo, con la inexorable desaparición del valle de Cajamarca.
Así de sencillo, esbozamos estos lineamientos, desde una humilde condición de ciudadano que quiere a Cajamarca, como contribución de la nueva gestión municipal a instalarse en enero próximo. Como dice el hablar popular: “zapatero, a tus zapatos”, y bien vale la pena recomendarles revisar lo que prescribe la Constitución Política del Estado, la Ley de Descentralización, y fundamentalmente la Ley Orgánica de Municipalidades, respecto al rol, competencias y funciones de los gobiernos locales en el país.
Termino afirmando que: “Sin participación ciudadana, no hay desarrollo local”.





