La insinuación y la maldad lindaron con lo espúreo, congresistas como Omar Chehade, Daniel Urresti, José Vega, Oto Guivovich, Martha Chávez y otros impresentables no merecen el lugar que ocupan, ensucian y desacreditan a la política peruana, tan venida a menos en los últimos años. El periodismo nacional también hizo lo suyo, como siempre defendiendo intereses económicos so pretexto de la estabilidad democrática. Este es nuestro país, al que tenemos que cambiar inexorablemente.
No desaprovecharon la oportunidad los caudillos de siempre, Víctor García Belaunde, Jorge Del Castillo, Lourdes Flores, Mauricio Múlder, todos comprometidos con actos de corrupción , para pedir a gritos la VACANCIA PRESIDENCIAL. Finalmente, 78 congresistas votaron en contra la vacancia, solo el FREPAP y UPP votaron en bloque por la vacancia.
Las traiciones también estuvieron al orden del día, la señora Karen Roca y Miriam Morales fueron protagonistas de esta crisis, la primera grabando al Presidente y entregar los audios al congresista Alaracón, grabaciones que llevaron al Congreso a plantear la moción de vacancia. Este para de señoras pasarán a la historia de las traiciones palaciegas y tendrán que acudir a los fueros judiciales para explicar las razones de su conducta.
Lo cierto es que cada día y a pulso, los congresistas y el ejecutivo enturbian la política peruana, la desacreditan cada vez más, coludidos con la gran prensa nacional. Que esta crisis nos haga reflexionar para elegir mejor a nuestros representantes. Las elecciones del próximo año constituyen una gran oportunidad para desaparecer del escenario político a los viejos caudillos y a los partidos que tanto daño hacen al país.
Desde esta columna hacemos un llamado a los miles de ciudadanos y ciudadanas de buena voluntad y de comprobada honestidad que participen en política, que los cambios se pueden hacer, pero estando en el poder. Es hora y tiempo para organizarse y lograr los cambios que anhelamos. No es tarde para iniciar una tarea comprometida con la justicia social y ver a nuestro país distinto y mejor.
La pobreza del debate parlamentario y la decepción del electorado de casi todas las autoridades nos obliga a pedirles a las personas con clara vocación de servicio, que los hay en Cajamarca , tomen los riesgos que el ingreso a la política conlleva y se animen a participar y así contribuir con el desarrollo del País.
Nosotros somos responsables de las autoridades que elegimos, casi siempre nos quejamos de lo mal que elegimos, seamos mejor protagonistas de la vida política del país, y estoy seguro que la situación cambiará. No más quejas ni lamentos, seamos parte de los cambios que tanto necesita la patria.
- Iván León Castro



