Este domingo 1 de septiembre, las instalaciones del FELICAJ (Feria del Libro de Cajamarca) fueron testigo de un evento de gran relevancia para la literatura regional: la jornada dedicada a la “Literatura Fantástica y Leyendas Cajamarquinas”. Organizado por el Gobierno Regional de Cajamarca, este evento reunió a escritores, académicos y amantes de la literatura para reflexionar y celebrar la riqueza cultural de la región.
A las 11:00 de la mañana, el auditorio principal de FELICAJ comenzó a llenarse de espectadores ávidos de redescubrir las tradiciones y relatos míticos que han marcado a Cajamarca. El señor Hugo Reyna Goicoechea, destacado participante del evento, fue uno de los primeros en tomar la palabra. En su discurso, Reyna destacó la importancia de rescatar y revitalizar la cultura a través de la lectura y la educación. “Leemos, escribimos y progresamos”, afirmó, recordando el lema de la feria.
Reyna también compartió su experiencia escribiendo para la revista cultural El Rescate y reflexionó sobre la involución cultural que ha experimentado la región en los últimos siglos. Con nostalgia, evocó los tiempos en que las actividades teatrales y artísticas florecían en Cajamarca, desde los juegos florales hasta las verbenas en los colegios. Sin embargo, no todo fue melancolía; Reyna mostró optimismo al resaltar el renacer cultural que representan eventos como FELICAJ, y expresó su deseo de que todas las provincias de Cajamarca se conviertan en focos culturales.
Entre los oradores, también destacaron Pocha Becerra Alvarado y Consuelo Lezcano. Pocha, con su pasión por la cultura andina, habló sobre el valor de las leyendas y mitos cajamarquinos, subrayando cómo estos relatos, transmitidos mayormente de manera oral, son fundamentales para la identidad cultural de los pueblos serranos. Por su parte, Consuelo Lezcano, con un tono ameno y reflexivo, se refirió a la literatura fantástica como un vehículo para la imaginación, evocando con humor cómo los cajamarquinos, incluso en el arte de enamorar, despliegan una creatividad desbordante.
El evento concluyó con un emotivo reconocimiento a los participantes de la mesa de honor, con un homenaje simbólico a Amalia Puga, figura representativa de la cultura cajamarquina. Este gesto fue un recordatorio de la importancia de la memoria cultural y del compromiso por seguir promoviendo la literatura y el arte en todas sus formas.
FELICAJ cerró sus puertas a las 6:00 pm, dejando en los asistentes una sensación de orgullo y esperanza por el futuro cultural de Cajamarca. La jornada de hoy no solo celebró la literatura fantástica y las leyendas de la región, sino que también reafirmó el poder de la cultura como un motor de desarrollo y cohesión social.



