Alguien dijo, hace como un mes atrás, que atravesamos actualmente, por un deterioro muy preocupante de nuestro sistema político. La representación de los electores ha sido dejada de lado y predominan los intereses menores.
Es más, se ha esbozado casi como un ensayo de síntesis, respecto a que el partido que en las próximas elecciones gane, se va a la mismísima basura. El político que, en las próximas elecciones gane, igual. Se va al mismismo tacho de desperdicios. Y esto en relación a que partido que está en la cima o político que también está en la cima del poder, en las próximas elecciones pasarán a la nada: Así de cierto y cruel.
Hoy se habla de que ya no sólo existe una crisis de representación, sino que el significado de la representación, ya no existe. Se ha vaciado completamente. La crisis se ha empeorado; y la diferencia no es de grado. Es cualitativa. No es sencillamente más profunda. Sino que la crisis de hoy, es distinta.
Estos conceptos tan claros también los he hecho míos. Pero en honor a la verdad son de mi colega sociólogo Rodrigo Barrenechea autor de La Democracia Asaltada, el Colapso de la política peruana y una Advertencia para América Latina.: Fondo Editorial UP: 2024.
Por justicia he referido mi fuente de consulta. Y del mismo Rodrigo tomaré algo más, adecuándolo (o adaptándolo) a nuestra realidad cajamarquina. Y esto ya podría considerarse como “elaboración de ensayos” (de mi cosecha). Sencillo y modesto aporte que de todos modos los someto a vuestra consideración.
Empiezo con aquello que es muy tajante. Antes, teníamos gobiernos regionales como aquellos nombrados a dedo por los presidentes de turno, (caso en nuestra región, por Acción Popular AP: el médico veterinario Efraín García I; por el APRA el gallero Felipe Pita Gastelumendi.
Desde luego está en este breve historial, el inefable Gregorio Santos con el MAS (quien como sabemos ganó una nueva elección estando ya en la cárcel por corrupto). Increíble. Nunca nos había sucedido tal situación. Eran gobiernos con dificultades para gobernar. Pero hoy tenemos a gobiernos que no les interesa representar (salvo representar a los intereses que los sostienen).
Antes, por ejemplo, (en nuestro gobierno municipal) estábamos como que “acostumbrados” a que nos gobierne el APRA (cito a don Miguel Jave Rodríguez, Carlos Malpica Rivarola, Manuel Noriega Valera, Eloy García, Paco Arroyo, el mismo Emilio Horna etc. etc. Del solido norte aprista). Incluso cabe mencionar al Frente Independiente Revolucionario FIR la izquierda cajacha con Lucho Guerrero (que estuvo ocho años en el poder (y que pudo quedarse un periodo más). Eran, como no, partidos políticos (con ideología, estructura orgánica, y más). Pero hoy, no tenemos ni partidos. Ni tampoco tenemos políticos.
O sea, según el ensayo de síntesis esbozado cuatro párrafos arriba, ¿al finalizar el 2026 don Joaquín Ramírez desaparecerá del mapa o escenario político? Pues si señores. Así como apareció. Así se esfumará (además, sin pena ni gloria). ¿Y Roger Guevara? También correrá la misma suerte. Al final ¿a quién han representado estos, (hasta hace muy poco) estos, ilustres desconocidos?
Cierro con este otro ensayo. Seguimos con la cantaleta de que basta ya de los partidos y políticos tradicionales (o los de siempre). Falso. Ahora ya no hay ni partidos ni políticos tradicionales. Al menos en nuestra Cajamarca, ya no queda nada de ellos. Los nuevos electores peruanos (y aquí se incluyen nuestros paisanos), se han encargado de decirles “fuera a todos”. Hoy estamos en la onda de jugar a la lotería, para preguntar: Haber ¿Quién quiere ser presidente ¿quién quiere ser gobernador? ¿quién se anima a ser alcalde? Muy triste nuestra situación. Muy triste. Pero real (para el pesar de todos).



