El transporte sostenible
Se lo concibe como transporte ambientalmente sostenible que contribuye a reducir la contaminación ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero, que permite minimizar el uso de recursos naturales no renovables; así como el hecho de preservar la integridad de los ecosistemas y mejorar la resiliencia climática de sus servicios, modos e infraestructuras.
Para nuestro país y nuestra sociedad, una aspiración que mayormente queda en el ámbito de los sueños y teoría, en tanto las conductas informales de grandes sectores de la sociedad que tienden a la infracción permanente del orden jurídico y consuetudinario, hacen como imposible pensar que podríamos conseguir esta visión de futuro-
Nuestras expectativas en la nueva gestión municipal
Conocido es que las gestiones municipales de las últimas décadas, no han podido enfrentar con éxito, los principales problemas que nos asfixian, por razones hartamente conocidas de incapacidad técnica, improvisación y aventurerismo en la gestión municipal.
El interés que nos anima, no es otro, que el dar a conocer los graves problemas que nos agobian y parecieran no tener solución, esperando canalizar, a través de estos temas, las más sentidas aspiraciones de la población cajamarquina, tantos años postergados.
El deficiente y caótico servicio de transporte público
Uno de los graves problemas que se han abordado, en estos días previos a la consulta popular de la fecha, ha sido el delicado problema del “transporte, tránsito y vialidad en la capital departamental”, que al momento constituye un sector caótico y prácticamente incontrolable.
Es de esperar que la nueva gestión municipal a instalarse en enero próximo, acometa y afronte con medidas y proyectos viables y ejecutables, al corto y mediano plazos, acciones que se orienten a darle una solución o por lo menos a hacerlo mas llevadero.
La ciudad de Cajamarca, en las últimas décadas, ha experimentado un crecimiento vertiginoso, convirtiéndose en una urbe sumamente saturada de vehículos automotores, haciéndola altamente peligrosa para la integridad física y vida de los peatones.
El crecimiento urbano
El ingreso de PERULAC, y su impacto en las actividades ganaderas, la creación de la Universidad Nacional de Cajamarca, y la atracción de estudiantes foráneos; así como el desarrollo de la gran minería a mediados y fines del siglo pasado, han sido factores que han incidido en el crecimiento urbano de la ciudad capital. Es a comienzos de la década del setenta en que se dan las invasiones de terrenos y la conformación de pueblos jóvenes, alentados por expectativas políticas y necesidad de vivienda; exacerbado por la presencia de migrantes en estos últimos años que ha ocasionado el crecimiento no planificado de la ciudad, en sectores adyacentes al tradicional casco urbano que, de no tomarse las medidas de emergencia necesarias, pondrá en peligro al valle de Cajamarca.
Las expectativas mineras y el crecimiento urbano
Lo exacerbado del acelerado crecimiento urbano, no obstante, se da con el inicio de las explotaciones mineras, a partir de 1993, cuando comienza a operar la gran empresa minera. Miles de personas, de distintos puntos del país, llegan a nuestra ciudad atraídos por las expectativas de empleo minero. En los primeros años de actividad, se da una especie de bonanza económica que incentiva el desarrollo empresarial en diversos rubros en los sectores productivos y de servicios, así como la aparición de grandes cadenas de mercados. Se conforman muchas empresas intermediarias de trabajadores, maquinaria pesada, servicios financieros, mecánica automotriz, autopartes, construcción civil, comercio de electrodomésticos, ropas y alimentos, clínicas, así como de centros de diversión y de farándula; así como la construcción de edificios para la venta y alquiles de departamentos, entre otros.
El desborde de la ciudad tradicional
Cajamarca, ha crecido de manera espontánea y no planificada ante la debilidad de planificación y control del gobierno municipal, en gestiones anteriores; lo que ha originado que las estrechas calles de la estructura urbana tradicional, han colapsado en su capacidad de soporte, saturando las vías, no contándose además con sectores de estacionamiento. El parque automotor es excesivo: combis, taxis, mototaxis y vehículos particulares, cuyos problemas y sus consecuencias son harto conocidos, respecto al congestionamiento y la contaminación ambiental por una irracional asignación de rutas que saturan gran parte de las estrechas calles, y lo que es peor, sus unidades ingresan por sectores de mercado lleno de ambulantes y peatones; todo ello en perjuicio de la población. Este grave problema a rebasas las escasas y débiles medidas regulatorias de las autoridades locales y sus ineficientes funcionarios, arrinconadas por la presión de los transportistas.
El transporte sostenible un necesidad impostergable
Los graves problemas del déficit del transporte público en la capital del país y otras ciudades, por su crecimiento espontáneo sin planificación y control algunos, han originado fuertes niveles de congestionamiento vehicular, altos niveles de contaminación ambiental y fuertes limitaciones para el traslado a distintos puntos de los centros urbanos, principalmente para el desarrollo de las distintas actividades que el quehacer diario nos impone, con fines de supervivencia.
La vía alternativa de transporte sostenible
Aspectos importantes y modalidades de transporte se conciben como ampliar y articular vías peatonales y recreativas, infraestructura urbana que privilegie el desplazamiento de las personas con preeminencia al peatón frente al uso de vehículo, principalmente motorizados; situación a la que, en nuestra ciudad no podemos aspirar, se logre al corto y mediano plazos.
Otro mecanismo reconocido, como una alternativa para movilizarse a los centros de trabajo u otros lugares y retornar a los hogares, librándose de las aglomeraciones de personas en el transporte público tradicional, especialmente en esta coyuntura de crisis sanitaria y lo que será el periodo de pos pandemia del Coronavirus, es el uso de la bicicleta.
El desafío es promover el uso de la bicicleta como una opción, para facilitar el desplazamiento de las personas, en la concepción del uso de medios no motorizados, es decir, promover el cambio de paradigmas y patrones de conducta social que permita pasar de un “…tráfico vehicular más caótico del país a un sistema de transporte sostenible, que incluya ciclovías integradas y una cultura vial armónica”. (19 de mayo del 2020 – 9:47 AM Ana Bazo Reisman)
Normativa legal
La Ley Nº 30936 (24.04.19), promueve el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible. Esta concibe y establece medidas de promoción y regulación del uso de la bicicleta. Asigna responsabilidades a los gobiernos regionales y locales, para promover y ejecutar proyectos de adecuación de la infraestructura urbana y de transporte existente y construcción de ciclovías para facilitar el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible.
Las medidas de retorno al trabajo, en la gestión de recursos humanos, contempla de manera especial el uso de la bicicleta para asistir a los centros de labores y retorno a los domicilios con menor riesgo de contagio frente al transporte público; debiéndose acondicionar espacios adecuados de estacionamiento en los centros laborales e implementar medidas de desinfección correspondientes.
Un gran reto para el gobierno municipal
Un gran reto para las gestiones municipales y sus órganos competentes, en tanto implica un serio compromiso de reordenamiento urbano, vialidad, tránsito y transporte público; así como la habilitación y construcción de ciclovías y elementos de señalización horizontal, vertical, íconos convencionales para bicicletas, flechas direccionales y demás elementos de seguridad; prácticamente ausentes en las estructuras urbanas del país, mas aún en ciudades de la sierra, en las que prevalece un diseño tradicional de sus calzadas, saturadas por la magnitud e intensidad de un parque automotor altamente sobredimensionado, como lo es en Cajamarca.

En el marco de la implementación de las políticas nacionales en este campo el Ministerio de Transportes y Comunicaciones; asignó en los dos últimos años, presupuestos a los gobiernos municipales provinciales del país para la construcción y habilitación de ciclovías.
En nuestro caso, se habilitaron varios sectores de la ciudad para tal efecto, pese a las limitaciones estructurales de nuestras calles; no obstante, la falta de tino de las autoridades municipales, la ausencia de campañas de sensibilización social, cultura y respeto, ha determinado la destrucción generalizada de los elementos de señalización de las ciclovías, perdiéndose inmisericordemente los presupuestos públicos asignados. ¡Una verdadera lástima!, situación que indica indiferencia y desinterés de sus funcionarios.
No obstante, la dinámica urbana, en las circunstancias actuales, de todas maneras, por la presión de este grave problema de saturación vehicular en la ciudad de Cajamarca, hace insoslayable tomar medidas de emergencia; caso contrario estaremos condenados a sufrir sus consecuencias de muertes y secuelas de minusvalías en las personas por el potencial peligro del caos vehicular. Tarea muy difícil, pero no imposible, cuando la necesidad apremia y la sociedad así lo exige. Imaginación y creatividad es lo que se requiere. El reto está dado.
- Hugo Reyna Goicochea
- Caos en las calles aledañas a los mercados




