Al respecto, es de suma importancia dar una amplia difusión de los planteamientos, planes y proyectos de desarrollo, que deberán abordar los candidatos al “sillón municipal” a fin de poder afrontar los grandes y graves problemas que nos aquejan como ciudad, capital departamental. Tal situación problemática de la ciudad capital, indudablemente, requerirá de acciones inmediatas, reales, factibles y de emergencia, y no simplemente de posturas demagógicas y baratas para cautivar el voto, a través de grandes campañas mediáticas y regalos a los sectores poblacionales de menores recursos económicos, “colchón de votos”, como ya es tradicional y folclórico en nuestro país.
Calidad y gerencia de los servicios
La calidad de los servicios, corresponde al conjunto de características y propiedades del mismo, que le confieren capacidad para satisfacer convenientemente las necesidades explícitas o implícitas de los usuarios o ciudadanía.
Es evidente que, en nuestro país, y en nuestro caso, existen significativas brechas en la provisión de los servicios públicos municipales establecidos en la Ley Orgánica de Municipalidades, Ley N° 27972:
- Saneamiento ambiental, salubridad y salud.
- Tránsito, circulación y transporte público.
- Educación, cultura, deporte y recreación.
- Programas sociales, defensa y promoción de derechos ciudadanos.
- Seguridad ciudadana.
- Abastecimiento y comercialización de productos y servicios.
- Registros Civiles, en mérito a convenio suscrito con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil, conforme a ley.
- Promoción del desarrollo económico local para la generación de empleo.
- Establecimiento, conservación y administración de parques zonales, parques zoológicos, jardines botánicos, bosques naturales, directamente o a través de concesiones.
- Otros servicios públicos no reservados a entidades de carácter regional o nacional.
De igual modo, la realidad muestra una debilidad en cuanto a sus acciones de regulación y promoción en materias relacionadas a: Organización del espacio físico – Uso del suelo; protección y conservación del ambiente -tenemos u déficit alarmante de áreas verdes, de recreación y deporte- desarrollo y economía local; participación vecinal; servicios sociales locales; por mencionar solo algunos.
Construir una visión del municipio al que aspiramos
Al respecto, se requiere crear una visión gerencial, integral y articulada de la acción municipal, que permita de manera planificada, orientar la propia gestión de los servicios municipales. En otras palabras: autoridad municipal con visión de futuro, para gobernar el municipio, y contar con un equipo técnico, capaz de gestionar integralmente la municipalidad, en el marco de criterios de eficiencia y eficacia, transparencia, honradez y compromiso de servicio social.
Los graves problemas que afronta la ciudad capital
Sabido es, y todos coinciden en un diagnóstico simplista, que nuestra ciudad, viene experimentando una alarmante deficiencia y déficit en la prestación de los principales servicios públicos locales, especialmente de aquellos de competencia municipal y que la población clama por su atención.
Estas deficiencias y grandes carencias, a consecuencia de ineficaces e ineficientes gestiones pasada, son también producto, entre otros factores, del acelerado crecimiento poblacional que viene rebasando, de manera significativa las posibilidades de atención, por parte del gobierno local, de los servicios básicos, por mencionar los más críticos: agua y saneamiento, transporte y vialidad, infraestructura y equipamiento urbano, comercio ambulatorio, seguridad; que aunados al resto, vienen impactando negativamente en las condiciones de vida de quienes habitamos esta convulsionada y violenta ciudad, capital del departamento de Cajamarca, la misma que concentra una población urbana de aproximadamente tres cientos mil pobladores.
Gestiones improvisadas
Nos ha tocado, ser partícipes de gestiones municipales pasadas, en estas últimas décadas, libradas mayormente a la improvisación, espontaneidad y burocratismo, sin obras trascendentes o de significativo impacto en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población cajamarquina y sus entornos rurales, salpicadas asimismo de escándalos internos y problemas de corrupción en el manejo de las obras y proyectos; paradójicamente, en circunstancias en las que se ha contados con significativos recursos presupuestales, provenientes, específicamente del Canon Minero, sin mayores beneficios en obras de impacto para la población.
En este contexto, hemos asistido, en las dos últimas décadas, a ser mudos testigos, de gestiones ediles de aventureros, carentes de criterio técnico y direccionalidad planificada, con ausencia alarmante, lógicamente por su incapacidad política y técnica, de eficiencia y eficacia en la ejecución de proyectos de mejoramiento y mayor cobertura de los principales servicios públicos municipales, los mismos que han devenido en ineficientes y de pésima calidad; así como de exclusión para grandes sectores de población, que simplemente no son atendidos pese a sus clamorosos pedidos y tener la condición de contribuyentes de las arcas municipales.
Qué expectativas tiene la población
Indudablemente que, son muchas y muy significativas, mas aún si en épocas electorales, se ofrece el “oro y el moro”. Sin duda alguna, a la próxima gestión municipal, le esperan grandes retos: revertir las demandas insatisfechas de una población urbana, cada vez más creciente: servicios básicos: agua y desagüe, en calidad y cantidad suficientes; disponer de mercados y camal –implica reubicar el altamente contaminante, existente en el Centro Histórico- mejoramiento integral de pistas y veredas; disposición de parques y jardines, disposición de áreas deportivas y recreacionales; infraestructura y conectividad a los atractivos turísticos; mejorar el ornato público; hacer eficiente el servicio de recolección de la basura y la disposición final de los residuos sólidos, así como de promover y participar con decidida voluntad, en las acciones de seguridad ciudadana.
Recuperar la autoridad local
Duro reto será también la regulación del caótico y endemoniado tráfico vehicular y el transporte público, el agigantado comercio ambulatorio, que ha convertido a la ciudad en una gran feria pueblerina, de carácter permanente. De igual manera, el control de edificaciones, la normalización de las habilitaciones urbanas, cuyo libertinaje y descontrol, amenazan a corto tiempo, con la inexorable desaparición del valle de Cajamarca.
Así de sencillo, esbozamos estos lineamientos para el conocimiento de candidatos y equipos de asesores, a fin contar con planteamientos de fácil comprensión y medidas concretas, reales y viables. No se trata, como se viene comprobando en las declaraciones de algunos candidatos, de confundir su participación en comicios electorales municipales, con campañas al gobierno nacional. Como dice el hablar popular: “zapatero, a tus zapatos”, y bien vale la pena recomendarles revisar lo que prescribe la Constitución Política del Estado, la Ley de Bases de la Descentralización, y fundamentalmente la Ley Orgánica de Municipalidades, respecto al rol, competencias y funciones de los gobiernos locales en el país.
Basta ya de demagogia y falsedades
Es momento de no caer ya, en las redes demagógicas y falsas promesas de los aspirantes al gobierno local que, así como van las cosas, son mostrados en las campañas publicitarias con dones angelicales, paternalistas y bonachonas figuras.
Ojalá, aunque creo, es mucho pedir que, en esta oportunidad, prime el criterio realista y ya no la ingenuidad e indiferencia de la población, lo cual haga de estos comicios nuevamente una “suerte de lotería”, que permita acceder al gobierno local a un grupo de ineficientes gobernantes, pero sí, avivados comensales de los recursos públicos: “Guerra avisada, no mata gente”.
- Hugo REYNA GOICOCHEA



