La práctica democrática en nuestro país es una ilusión, los dueños, caudillos o cúpulas deciden quienes son los candidatos. La mayoría de los partidos políticos programan sus elecciones internas con listas únicas. El militante solo valida la propuesta. George Forsayth es candidato único en Victoria Nacional y sus listas congresales en las diferentes regiones son también únicas. César Acuña de APP es llamado candidato natural, nadie compite con él. Daniel Urresti aclamado candidato presidencial antes de las internas, por Podemos Perú. Daniel Salaverry se autoproclamó candidato presidencial por Somos Perú. Hernando de Soto en. Avanza País designado candidato por la cúpula. Máximo San Román se hizo candidato por decisión de Sheput, Heresi y Violeta en Contigo. Andrés Alcántara Paredes de Democracia Directa, el partido de los fonavistas se inscribió con algunos entusiastas y no tiene competencia alguna. Marco Arana de Frente Amplio expulsó a sus competidores y a varios militantes para ser candidato único, Keiko Fujimori con la bendición de Alberto Fujimori será por tercera vez candidata a la presidencia. Verónica Mendoza no tiene contendor en Juntos por el Perú. Ollanta Humala, aunque sin ninguna posibilidad, por decisión de las “bases” es candidato solitario, Alberto Beingolea luego de la frustrada alianza con APP se erigió también candidato por PPC. Además de los candidatos intrascendentes e insignificantes como Francisco Diez Canseco de Perú Nación, Rafael Santos de Patria Segura, Pedro Castillo de Patria Libre, Richard Arce de Renacimiento Unido Nacional, Rafael López Aliaga de Renovación Popular. Virgilio Acuña Peralta por Vamos Perú. Así no se fortalece a los partidos ni a la democracia en nuestra patria.
Los candidatos al Congreso de la república fueron ya seleccionados a dedo y hasta ubicados según su aporte para la campaña partidaria. Las elecciones internas se convierten en una farsa. Nos hacen recordar los partidos de izquierda y derecha a la Rusia de Stalin o a la China de Mao con el famoso descentralismo democrático, pretexto para consolidar el capricho de las cúpulas. El panorama es sombrío, nuevamente la improvisación y la falta de capacidad será característica del ejecutivo y del legislativo. Que Dios nos salve.
Uno de los 23 candidatos será el que reciba la banda presidencial del Perú, aunque ninguno lo merezca Y en las listas parlamentarias no hay mucho que escoger. Estamos condenados a vivir más de lo mismo.
Mientras las cúpulas hacen de los partidos sus chacras, varios de ellos en ejercicio de la democracia que no la practican están empeñados en vacar al Presidente Vizcarra, ahora extrañamente coludidos con los grandes medios de comunicación social, que han cambiado su posturas editoriales al ver en peligro sus intereses y presionar al gobierno para que les dé millones de soles en publicidad. La lucha contra la corrupción en nuestro país parece que es muy difícil emprenderla, hay muchos interesados para que la situación no cambie, nos entretienen con vacancias, cuando en realidad lo que le interesa al ciudadano es cómo llevar el pan de cada día a sus hogares.
Hoy se debate la Moción de vacancia presidencial, no creo que alcancen los 87 votos para destituir al mandatario, pero todo puede pasar en nuestro Perú. Lo que sí debe hacer el Ministerio público es ahondar las investigaciones sobre las serias denuncias contra Vizcarra y si coimeó, que el poder Judicial le aplique la sentencia condenatoria que el caso amerite. Pareciera que algunos partidos políticos quieren un respiro, vacar al Presidente, alagar el periodo congresal y aplazar las elecciones por lo menos un año, para reacomodar sus fuerzas y luego consolidar su poder.
- Iván LEÓN CASTRO
- Foto: Andina



