Al respecto, Leddy Mozambite, secretaria general de la Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar del Perú (FENTTRAHOP) expresó que “esta ley significa el reconocimiento y el valor del trabajado remunerado del cuidado que realizamos medio millón de trabajadores y trabajadores del hogar en el país. Nuestro lema era será ley y hoy podemos decir orgullosamente que ya es ley”.
El trabajo doméstico se define como “el trabajo realizado en un hogar u hogares, o para los mismos”. Los y las trabajadoras domésticas prestan cuidados a otras personas y realizan diversas tareas para el mantenimiento del hogar. Las labores consideradas en el trabajo doméstico involucran actividades como cocinar, limpiar, el cuidado de niñas y niños, personas adultas mayores y personas con discapacidades, realizar compras, entre otras.
El trabajo doméstico remunerado
En América Latina y el Caribe, entre 11 y 18 millones de personas se dedican al trabajo doméstico remunerado; de ellas el 93% son mujeres. El trabajo doméstico supone entre el 14,3% y el 10,5% del empleo de las mujeres en la región y representa una de las pocas oportunidades de empleo asequible para las mujeres. Sin embargo, más del 77,5% operan en la informalidad, lo que significa que una parte importante de ellas trabaja en condiciones precarias y sin acceso a la protección social. A pesar de ser un trabajo como cualquier otro, no ha sido reconocido como una actividad laboral que contribuye no solo en los hogares sino en la economía de cada país; pues la prestación de estos servicios esenciales permite a otros trabajar fuera del hogar, y de esta manera facilitan el funcionamiento del mercado laboral.
Por otro lado, la crisis sanitaria está afectando fuertemente a quienes se dedican a este trabajo; la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el 70,4% de las trabajadoras domésticas están afectadas por las medidas debido a la pandemia, visibilizándose en disminución de la actividad económica, desempleo y pérdidas de salarios. Así, la Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar Remunerados del Perú (FENTTRAHOP) demandó que desde que se inició el estado de emergencia muchas han sido despedidas y quienes siguen laborando son explotadas con jornadas de más de 16 horas, salarios reducidos sin derecho a día de descanso y en muchos casos han sido retenidas en los hogares de sus empleadores. El 96% son mujeres y gran parte de ellas son madres y único sostén económico de sus familias.
Mejores condiciones laborales
La ley aprobada en el Congreso la cual deberá ser firmada y promulgada por el presidente Martín Vizcarra, establece que la edad mínima para realizar el trabajo del hogar será 18 años. Respecto al contrato que debe ser por escrito, se requiere que figure el nombre y apellido de la persona empleadora, la fecha de inicio del contrato, el monto y medio de pago, el día de descanso semanal, las especificaciones del trabajo doméstico, los lugares de su prestación, la descripción de la entrega de alimentos, uniforme o alojamiento cuando corresponda, facilidades para acceder a educación, beneficios sociales, entre otros.
Así mismo, se prohíbe cualquier tipo de actos discriminatorios y trato vejatorio que afecte la dignidad de la trabajadora del hogar, además garantiza la protección desde la etapa de gestación, prohíbe el despido por motivo de maternidad y le otorga descanso pre y postnatal conforme al régimen laboral general de la actividad privada.
Cabe destacar que en 2018 las trabajadoras del hogar organizadas lograron que el Congreso ratifique por unanimidad el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual establece los derechos y principios básicos, además exige a los Estados tomar una serie de medidas con el fin de lograr que el trabajo decente sea una realidad para trabajadoras y trabajadores domésticos.
Organización y lucha
María Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe señaló respecto a la situación de las trabajadoras del hogar, que es necesario abrir espacios de diálogo y considerar las propuestas de sus sindicatos como parte de las respuestas a la crisis y estrategias de recuperación socioeconómica que promueven los gobiernos y las instituciones financieras regionales e internacionales.
En ese sentido, las trabajadoras del hogar desde siempre se han caracterizado por su organización y vinculación entre ellas a través de las afiliaciones a sindicatos y federaciones que, en este contexto, les ha permitido tener redes de soporte y apoyo. La ley de trabajadoras del hogar en el Perú es un logro alcanzado debido a la unión y lucha que durante muchos años realizaron estas mujeres en campañas y movilizaciones para el reconocimiento de sus derechos laborales.
- Mónica PÉREZ GUTIÉRREZ
- Diario El Peruano



