Por ello, desde este espacio invitamos a luchar contra el virus de la desinformación. Este encuentra en la Internet a su mejor aliado y, en las redes sociales, en particular, su especial vehículo propulsor para provocar la INFODEMIA, por la gran cantidad de informaciones inexactas, sensacionalistas imposibles de verificar.
Se que actualmente, las nuevas generaciones, conocen mas que yo este asunto, sin embargo, permítanme, recordarles alguno aspectos en este peligroso campo de la comunicación social de carácter digital en el mundo del ciberespacio.Cómo las redes sociales forman parte de nuestra rutina diaria, en vista de que millones de usuarios cuentan con un perfil de facebook, twitter, wasap, Meseguer, etc. para estar en contacto con amigos, nuevas supuestas amistades en el mundo digital, se exponen a muchas desventajas y peligros, siendo pasibles de caer en las redes de la desinformación.
Pérdida de la privacidad
En muchos de los casos, somos amantes de publicar información personal que es vista por personas que no conocemos, ya que no podemos controlar lo que puedan ver, interpretar, y cómo la pueden utilizar. Nuestra recomendación sería no publicar fechas de viajes, horas de salida de la casa, fotografías de nuestros hijos y otros asuntos, propios de la intimidad familiar o de nuestros entornos mas cercanos; situación que podría facilitar la ocurrencia de actos delictivos en los que nos podríamos involucrar, supuestamente por la difusión de información inofensiva.
Pérdida de la relación con el entorno familiar
La adicción al móvil y las redes sociales, corta definitivamente, en la generalidad de casos, la comunicación física directa, la interrelación personalizada. Se deja de dialogar puesto que se está más pendiente del celular o los dispositivos telemáticos como computadoras, laptops o tables. Incluso, los mayores cedemos a nuestros hijos celulares o video juegos para que no nos interrumpan, sin tener en cuenta lo que verán o con quien están comunicándose.
Facilita casos de estafas y ciberacoso
En vista de que extraños, pueden apoderarse de nuestros datos personales, difundidos por nosotros mismos, en muchos casos, se suplanta identidades, y se realizan acciones fraudulentas que permiten apoderarse de dineros de las cuentas bancarias, a través de los hacker informáticos, dados los conocimientos para apoderarse de las claves de los usuarios.
Conductas adictivas
Nos hacen perder el tiempo perjudicando nuestra productividad obligándonos a estar dependientes de los móviles y las publicaciones sensacionalistas en las redes sociales; haciéndonos seguidores de supuestos influencers o personas que supuestamente delinean corrientes de opinión; dándole asimismo carácter de farándula a las informaciones sostenidas de las que nos tienen pendientes. Todo ello, esclaviza nuestra atención y así nos amarran a una vorágines rutinaria y dependiente de todos los días.
Acoso sexual y el Sexting
Que ciertas personas o “contactos” utilicen la amistad de sus hijos para cumplir sus objetivos sexuales, a través de engaños en las redes sociales.
Que sus hijos vean contenidos sexuales, no aptos para su edad, cuando navegan en variados temas que trae la multifacética “información digital” en la internet.
Aceptar peticiones de falsos amigos.
Cumplir retos formulados que deben ser cumplidos sí o sí, por las amenazas de acosadores que de no cumplir exigencias, pueden ser víctimas de chantajes y atentados a su integridad y vida.
Propiciar el abuso sexual en línea, el ciberbulling, el grooming, el sexteo etc.
Ante estas reflexiones, preocupemos por los peligros que ocasionan para nuestros hijos por hacer uso en demasía y adictiva de la comunicación digital, de las redes sociales y sus aplicativos que vienen alterando las conductas individuales y sociales con fuertes impactos negativos en la personalidad de los niños y jóvenes fundamentalmente.
Sé que usted conoce otros peligros y desventajas, pero como no tiene tiempo para ellos los obvia adrede. Los peligros de la desinformación son evidentes, corresponde asumir posturas de madurez y afrontar tales peligros en la familia y la sociedad.
- Alamiro VILLANUEVA SÁNCHEZ
- eltiempo.com



