Al respecto, sociólogo estadounidense Charles Wright Mills -prominente y controvertido investigador de las ciencias sociales de su país- planteó que las funciones del periodismo son: informar, opinar, educar y entretener.
El periodismo impreso en Cajamarca
La aparición del periodismo escrito en Cajamarca, tiene sus orígenes a finales de la primera mitad del siglo XIX. En aquel entonces, nuestro país comenzaba a enrumbarse en la vida republicana, luego de cerca de tres siglos de dominación colonial por parte de España.
En nuestro medio, un hecho histórico de especial trascendencia fue la creación del Colegio Central de Artes y Ciencias – hoy San Ramón- primer colegio permanente de la denominada villa de Cajamarca. Desde este centro educativo y cultural, se dio inicio a un importante impulso de actividades artísticas y literarias. Por estos años también apareció la primera imprenta y con ello la posibilidad de poder expresar y difundir, por escrito, el conocimiento de la historia y de la realidad de nuestro pueblo, que contaba con categoría de provincia, perteneciente al departamento de la Libertad que, en tanto, las condiciones de la época, en aspectos de fuertes limitaciones de comunicación e integración, evidentemente se encontraba en condiciones marginales y acentuado abandono.
La imprenta
La aparición de algunas imprentas y el fervor cultural y el de un sentimentalismo de rechazo a la desidia del poder administrativo costeño, empezó a germinar un gran movimiento pro departamentalista, el mismo que, a través de los periódicos de la época, promovieron la asunción de una conciencia de cohesión que originó la gesta del 3 de enero de 1854, liderada por Casanova, Egúsquiza y Villanueva, que desencadenó, un año después, la elevación a la categoría de departamento a Cajamarca un 11 de febrero de 1855.
El Volcán Termal
Seguramente, en alusión a la fuerza geotérmica de las aguas termales de Baños del Inca, fue lo que inspiró a poner este nombre al primer periódico escrito de Cajamarca, editado en la primera imprenta establecida en 1846, por Manuel Luna Victoria y Pablo La Rosa, el mismo que apareció, coincidentemente un 13 de marzo de 1847; es decir, un día como hoy, hace exactamente 174 años.
A decir de nuestro historiador y antropólogo Fernando Silva Santisteban, en su obra Cajamarca: Historia y Paisaje: “Lo precedió, como era usual en la época, el prospecto en el que se planteaba el ideario, al mismo tiempo que se daba a conocer la lista de suscriptores”. Hace referencia además que, ofrecía crónicas, comentarios, avisos, comunicados y remitidos que suscribían seudónimos o simplemente iniciales. Estaba orientado a “denunciar la conducta de los opresores del pueblo”.
La censura y trascendencia
Este primer periódico fue clausurado en tanto publicaba, artículos opositores, considerados “difamatorios” contra el régimen de turno, autoridades locales y personas influyentes. Anecdóticamente, sus editores, vestidos de riguroso luto, fueron obligados a acompañar el entierro del “difunto periódico”, desde su local, hasta el cementerio general.
La importancia histórica del “Volcán Termal”, estriba en haber gestado los inicios del periodismo escrito en Cajamarca, al que le siguió La Aurora, a través del cual se incentivó el sentimiento cajamarquinista y el despertar de nuestra población por mejores condiciones de vida, fustigando el centralismo costeño y promoviendo una conciencia departamentalista. Fueron articulistas los hermanos Pedro y José Gálvez, Toribio Casanova y Pedro Villanueva, estos últimos líderes de la gesta separatista y otras figuras intelectuales de la época.
El camino signado por el “Volcán Termal”, enrumbó la existencia de muchos periódicos en los años venideros del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX como: El Sol de los Incas, La Prensa, El Conciliador, El Progreso, El Registro Oficial, promovido por el prefecto Juan Miguel Gálvez, de carácter burocrático y el de mayor duración –que con varios cambios de nombres y líneas se editó hasta 1927- El Correo del Norte, La Locomotora, La Realidad, El Ferrocarril, La Actualidad, El Cumbe, El restaurador, entre otros. Posteriormente en el siglo XX –primera mitad- la aparición de importantes medios como: La Breña, Los Andes, La Nueva Era, El Heraldo, El Imperial, La Razón, Los Andes, El Norte, La Tribuna, El Perú, El Día, entre otros; para luego prácticamente desaparecer el periodismo escrito, y publicarse algunos periódicos, de irregular duración, como El Cumbe, Extra, Noticias y en la década de los noventa aparecer otros diarios de estable permanencia.
Periodismo digital
El inusitado desarrollo de las tecnologías de la comunicación (TICs) contando con el soporte de la red de redes INTERNET, ha constituido un fabuloso salto en las comunicaciones, eliminando prácticamente las barreras físicas y generando lo que se conoce como el mundo digital y virtual.
El periodismo no es ajeno a esta realidad, y desde la aparición del “Volcán Termal”, primer periódico impreso en Cajamarca, los periodistas han recorrido, con esmerado trajín, un largo y sinuoso camino, con momentos de especial impacto de sus crónicas, noticias y comentarios, que han contribuido a impulsar una conciencia social e identidad cultural, en pos del ansiado desarrollo integral de nuestros pueblos.
Actualmente, es la generalidad de los medios tradiciones impresos que han asumido, versiones virtuales de sus ediciones diarias, las mimas que pueden ser leídas a través de la internet en todo el mundo, en las computadoras personales, laptops, y en los teléfonos móviles; haciendo cotidiano su permanente revisión y lectura, según propio interés.
En la fecha, en conmemoración de los 174 años de la aparición del primer diario impreso en Cajamarca, rendimos un justo homenaje a los pioneros del periodismo escrito: don Manuel Luna Victoria y Pablo La Rosa, editores del “Volcán Termal”. A mi propuesta y humilde entender esta fecha, deberíamos asumirla como el “Día del Periodismo Cajamarquino”.
- Hugo REYNA GOICOCHEA






